Guía de Manualidades y bricolaje

5 formas caseras para quitar el óxido de las herramientas Artículo Publicado el 10.11.2017 por Libelula

¡Qué tema el de hoy! Todos tenemos herramientas en casa, mucho más cuando hacemos manualidades y amamos el bricolaje. Tener un serrucho, una pinza, un martillo a mano siempre es útil, y en muchas ocasiones algunas de esas herramientas nos llegan heredadas de algún familiar (o se las sacamos a nuestras parejas de sus cajas de herramientas ¡y levanto la mano para esto! Empezamos a trabajar, alguna vez olvidamos un trapo mojado sobre ellas, o las dejamos en el jardín y empezamos a regr o llueve… y se mojan. Allí viene un clásico problema de las herramientas: el famoso óxido.

Y hay muchos que creen que la vida útil de su herramienta ha terminado en ese momento y que el viejo serrucho del abuelo ya no tiene solución. Pero ¡error! lo tiene y podemos limpiarlas nosotros mismos ¡Nada de tirar a la basura la herramienta que se ha oxidado!

Vamos a ver 5 soluciones, o mejor dicho, formas caseras de limpiarlas que funcionan y de verdad 🙂

1- Limón y sal

Cómo lo aplicamos: tenemos que cubrir generosamente el área oxidada con una capa de sal, cortamos un limón (o una lima) por la mitad y exprimimos el jugo sobre la sal. Dejemos que la mezcla se asiente, luego restriegamos el óxido con un trozo de la cáscara del limón. Si queda óxido, repitimos el procedimiento y dejamos que la sal y el jugo reposen durante una o dos horas más, hasta que el óxido desaparezca por completo. Enjuagamos y secamos bien.

Ideal para: esas manchas de óxido no tan difíciles ni viejas. Es una gran aliado hasta para limpiar los cuchillos de cocina que tienen rayas o manchas de óxido (especialmente los que son muy viejos)

Ventajas: es un método mínimamente abrasivo, y utilizamos materiales que todos tenemos en casa.

Desventajas: hay que ser cuidadoso al momento de manipular la herramienta que se está limpiando. Usemos guantes protectores y, de ser necesario, algún protector para la cara así minizamos al máximo el riesgo de accidentes.

2- Vinagre

Cómo lo aplicamos: debemos sumergir la herramienta y objeto a limpiar en vinagre blanco y dejarlo reposar durante la noche. Al día siguiente, lo retiramos del vinagre y lo raspamos con un cepillo de metal o lana de acero. Si no es posible sumergir en vinagre la herramienta que queremos limpiar, podemos aplicar el vinagre empapando unos trapos con él y envolver con ellos el área oxidada.

Ideal para: manchas de óxido significativas que tenemos en herramientas o elementos que son de acero y que podemos sumergir sin comprometer la integridad de otros materiales o superficies.

Ventajas: es un método casi sin esfuerzo. Lo sumerges, lo dejas allí y te olvidas hasta el día siguiente… casi sin esfuerzo.

Desventajas: tenemos que sumergir el objeto a tratar durante la noche, por lo que nos llevará un tiempo obtener resultados.

3- Bicarbonato de sodio

Cómo lo aplicamos: primero tenemos que enjuagar la herramienta y objeto de metal que queremos limpiar y quitarle el exceso de agua (sin secar). Tomamos el bicarbonato de sodio en polvo (que se va a adherir sin problemas a las zonas húmedas), y cubrimos bien todas las áreas que tengan óxido. Dejemos la herramienta reposar por una hora más o menos, y luego la frotaremos con lana de acero o un cepillo de metal, eliminando el óxido hasta llegar al metal. Al terminar, enjuagamos bien y secamos con una toalla o trapo limpio.

Ideal para: manchas de óxido menos severo, como por ejemplo bandejas para hornear, manchas óxido ligero en la superficie de herramientas y para objetos de metal delgado.

Ventajas: es un método verdaderamente simple en el que empleaños un ingrediente común y barato que todos tenemos en la cocina de casa.

Desventajas: nos tomará una hora antes de que realmente podamos comenzar a eliminar el óxido de la superficie. Siempre debemos combinarlo con la utilización de lana de acero o estropajo.

4- Ácido cítrico

Cómo lo aplicamos: lo más probable es que no tengan este producto en casa y que nunca hayan oído de él, pero existe. Es muy fácil de encontrar en tiendas naturistas o supermercados. Para usarlo, preparamos en un bol un poco de agua caliente y les agregamos 2-3 cucharadas de ácido cítrico. Sumerjimos la herramienta u objeto y lo dejamos reposar toda la noche. A la mañana siguiente lo retiramos y frotamos las manchas persistentes de óxido con un cepillo. Al terminar enjuagamos bien y secamos.

Ideal para: manchas de óxido significativo que se encuentra en herramientas u objetos que podemos sumergirse sin comprometer la integridad sin comprometer la integridad de otros materiales o superficies. Debemos tener MUY presente que el ácido cítrico elimina PINTURA.

Ventajas: es un muy buen método que casi no requiere esfuerzo.

Desventajas: seguramente nadie tenga este ingrediente en casa y tengas que salir a comprarlo. Nuevamente: ¡cuidado con los objetos con pintura!

5- Papa y jabón para lavar vajilla

Cómo lo aplicamos: parece un chiste de esos raros… pero es cierto ¡funciona! Todo lo que tenemos que hacer es cortar una papa por la mitad y colocarle un poco de jabón para lavar los platos. Vamos a usar la papa como si fuera la esponja para lavar. A medida que limpiemos la herramienta u objeto con óxido, veremos que se va desvaneciendo poco a poco.
Ideal para: manchas pequeñas manchas de óxido, no muy profundas y que están en herramientas u objetos fáciles de limpiar.

Ventajas: es un método muy fácil y bastante rápido para eliminar el óxido. Además usaremos lo que tenemos en casa. Un plus: funciona muy bien en las machas de óxido de parrillas y electrodomésticos de cocina (siendo cuidadosos en cada caso de no cometer errores).

Desventajas: quizás sea una de las formas más sucias para eliminar el óxido. Es importante poder hacerlo en un fregadero o en algún lugar al aire libre donde la limpieza sea fácil y podamos hacerla cómodamente.

Si conoces más métodos caseros ¡serán bienvenidos! y podemos sumarlos a esta lista 😉



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