
- Fieltro de los colores que más nos gusten, pero especialmente del más grueso para que queden firmes.
- Tijeras.
- Regla.
- Pegamento.
- Patrones para sus partes.

Lo bueno de pegarlas y no aplicarlas con tornillos ni clavos, es que si consigues la cinta que protege las pinturas, cuando ya no quieras el diseño, podrás retirarlos sin dañar la pintura.


Podrán jugar con ellos y el aplique de un pequeño cascabel les encantará. Puedes personalizar la idea y en vez de hacer conejos puedes hacer un osito, patito y mucho más!


