Una nueva idea para decorar nuestro hogar. Una
manualidad en que puedes elegir tu propio diseño para el espejo.
Como muchas sabéis es un recurso muy extendido y barato que se puede comprar en IKEA, con el que puedes hacer infinidad de variantes …
Los materiales que necesitáis son:
- Espejo malma.
- Lija.
- Cinta de carrocero.
- Imprimación.
- Pintura acrílica color blanco y vainilla.
- Diseño de servilleta.
- Cola blanca.
- Barniz.
- Pinceles.
- Cera incolora.
- Betún de judea.
Primer Paso: debes lijar la superficie y tapar bien con cinta de carrocero el espejo central.
Segundo Paso: debes dar una manita de imprimación.
Terce Paso: debes dar un par de manos de pintura acrílica (en este caso sólo se le ha dado una para que resaltara la beta de la madera).
Cuarto Paso: a continuación, debes pegar con cola blanca y con mucho cuidado la servilleta (por supuesto, ya sabemos que sólo una capa de las tres que trae). Dejar secar y con un pincel y pintura acrílica (muy diluida en agua) color vainilla darle un poco de profundidad al motivo, repasando los contornos.
Quinto Paso: seguidamente, debes darle varias manos de barniz.
Sexto Paso: para terminar, debes mezclar cera incolora y unas gotitas de betún de judea y repartir con un pincel por toda la superficie. Esperar unos cinco minutos y retirar el excedente con un trapo. Ya está.
Así es sin decorar y los pueden encontrar en IKEA en este tono, en rojo y en negro.