Jabones de miel

La miel posee una gran cantidad de propiedades tanto de tipo terapéuticas como nutricionales. Entre ellas podemos mencionarte que es de fácil asimilación y facilita la digestión y asimilación de otros alimentos. En este último caso, especialmente en los niños ya que les facilita la asimilación de calcio y magnesio. También es anihemorrágica, antianémica, antiséptica, antitóxica, emoliente y febrífuga.

Para la manualidad que te traemos en esta ocasión, jaboncitos en pan de miel, podrás ver que además la miel posee muchas ventajas tales como que cuaja rápidamente, da una textura sólida y agradable, y el olor de la miel es sencillamente maravilloso.
Sólo debes tener en cuenta que si empleas demasiada cantidad ablanda el jabón y a veces puede romper las pastillas.

Los materiales que necesitaremos son los siguientes:

  • Jabón de base de glicerina y coco opaco. (Se puede usar jabón transparente y añadirle óxido de titanio para obtener el jabón opaco).
  • Molde de plástico para jabones con las formas que tú desees.
  • Esencia para jabones de miel.
  • Colorante para jabones en barra naranja.
  • Un poco de cera virgen en perlas o un trozo de una plancha.
  • Miel (en cantidad necesaria)
  • Opcionalmente puedes añadir además leche en polvo, almendras molidas, aceite de almendras o avena que es un exfoliante natural.

Estos jabones opacos quedan con un aspecto rústico muy actual, y le podes agregar los aditivos que quieras en función de las propiedades que desees que tenga el jabón resultante.
Para empezar a trabajar, deberás poner en un recipiente un poco de jabón base y rallar sobre él un poco de la barra de colorante naranja. Eso lo colocas a baño maría, y cuando esté bien fundido añade el resto de jabón necesario para cada molde. Un consejo: Si lo haces de esta forma el colorante sólido se incorporará fácilmente, en cambio si le ponés el colorante con todo el jabón te costará mucho fundirlo.
Una vez que el jabón esté en su mayoría fundido, lo retirás del fuego y lo seguís moviendo para que se termine de fundir pero sin que se caliente más. De esta forma vas a evitar superar la temperatura deseada, la cual produciría un olor bastante desagradable sin mencionar que estropearías el jabón y te quedaría completamente inservible.
Cuando el jabón este completamente fundido, añade un poco de esencia de miel, un chorrito de miel y un trozo de cera virgen. Además, es en este momento en el que deberás efectuar el agregado que desees de almendras, aceite de almendras, leche en polvo, avena o aquello que tú hayas elegido.
Mezcla bien lo anterior, y cuando esté listo viertes la preparación en los moldes. Lo debes dejar reposar el tiempo necesario hasta que se enfríe, sin moverlo en ningún momento. Cuando verifiques que está bien frío podrás desmoldarlo con mucho cuidado.
Con los jaboncitos terminados, los debes envolver en bolsitas o film transparente para evitar que se deshidraten y esperar como mínimo 48 horas antes de comenzar a utilizarlos.
Si lo haces antes de ese plazo, estarán demasiado blandos y no podrás usarlos.
Mucha suerte y que disfrutes haciendo esta manualidad.



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