
- Frascos vacios sin etiquetas.
- Retazos de telas varias.
- Tijeras.
- Lápiz.
- Pegamento para tela o de contacto.
Los frascos debes estar limpios y sin etiquetas antes de que empieces a trabajar. Esta manualidad es muy rápida y sencilla y además muy útil.

Los cortas y luego, con el pegamento de contacto debes pegar la base y los bordes. Dejas secar bien, mientras preparas los demás frascos.
Una vez secas todas las tapas, puedes rellenar los frascos con todo aquello que necesites guardar tal como hilos, botones, agujas, etc.
Con esta idea puedes reciclar frascos de todos los tamaños y formas. Atrévete, será divertido. Puedes hacerlo con tus hijos si quieres.
Ver más Manualidades:
Un toque personal a tus sandalias
Ben 10 en porcelana fría

